Wisteria en Melbourne: el límite frágil entre contenido y respeto
La luz de la tarde en Melbourne tiñe de lila los cementerios antiguos. Durante tres semanas cada primavera, la glicina —wisteria, le dicen allí— trepa por los arcos de hierro forjado y vuelve los pasillos un túnel perfumado. Es hermoso. Es efímero. Y este año, se volvió el escenario de una fricción que duele reconocer: familias que llevan flores a sus seres queridos e influencers que llegan con trípodes, cambios de ropa y la urgencia de un reel que no puede esperar. ...